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Resumen:
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En las primeras décadas el siglo XX, la Argentina figuraba en un puesto destacado entre las naciones más promisorias del mundo. La economía crecía a ritmo sostenido, se incorporaban capitales que construían la red de transportes que uniría al país, afluían masivamente los inmigrantes que contribuyeron a poblarlo y a su puesta en explotación, la educación se extendía, reduciéndose drásticamente el analfabetismo. Es decir, las perspectivas en el largo plazo eran favorables [...] Sin embargo, los resultados durante la segunda mitad del siglo XX fueron decepcionantes [...] Ello se manifestó en una inflación persistente y cada vez más alta, una deuda pública creciente, un Estado sobredimensionado y a menudo inútil, un sistema financiero endeble, una baja competitividad reflejada en una menor participación en el comercio mundial. Cortos procesos expansivos salvo en los años sesenta fueron seguidos por crisis y devaluaciones que afectaron reiteradamente a los sectores de menores ingresos.En La economía política de la Argentina en el siglo XX, Roberto Cortes Conde describe y explica este proceso, su evolución y consecuencias. En el trabajo de analizar la historia, va señalando los problemas más importantes.Algunos fueron notables, y otros pasaron casi inadvertidos, pero la suma de ellos incidió en la declinación del país.
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