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Nota de contenido:
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PRIMERA PARTE. VEINTE SIGLOS BASADOS EN LOS PRINCIPIOS DE LOS APÓSTOLES -- Pedro en Roma, ¿Cuáles son las pruebas históricas? -- Las persecuciones de Nerón -- Las excavaciones debajo de una basílica -- Un privilegio que es una responsabilidad -- ¿Por qué todos los caminos cristianos conducen al Vaticano? -- Una realidad histórica -- Los lugares de Pedro y Pablo -- El dogma del primado papal -- Los Concilios y su importancia para la fe -- Los apóstoles en Jerusalén -- válidos sólo si cuentan con la adhesión del Papa -- Los cuatro primeros principios son fundamentales -- ¿Quién decidía en los primeros concilios, los obispos o los emperadores? -- Antes y después del cisma de Oriente -- Roma y los cuatro patriarcas -- La aceptación de las decisiones -- Con respecto a las cruzadas se equivocan los detractores y defensores -- Desde Teodosio hasta los bóers -- Las que marcharon hacia Tierra Santa -- El amor evangélico a los enemigos -- Los jubileos a través de la historia, una oportunidad de conversión -- La decisión de Bonifacio VIII -- Peregrinación a los santuarios -- Los frutos de la Iglesia -- ¿Savonarola fue un santo? Seguramente no era hereje -- Predicador y reformador -- La excomunión impugnada -- Entre los doctores de la Iglesia -- La familia de los Borgia y los escándalos de la Iglesia -- cúmulos de habladurías -- La inmoralidad de Alejandro VI -- La reforma católica -- Se redescubre América y resurgen las polémicas -- ¿Colón beato? -- ¿Qué sabía el Papa? -- La expulsión de los judíos -- ¿Es culpa de los Papas si existe la esclavitud? -- Ninguna revolución -- Obsesionados por los turcos -- La intervención de las Naciones Unidas -- ¿La Iglesia siempre es infalible? -- Juana de Arco rehabilitada -- La verdadera injusticia que se cometió contra Galileo -- La verdad que salva -- El espíritu de la Vendée y el espíritu del evangelio -- Decepcionados de la Revolución -- El silencio de los historiadores -- Un lema poco cristiano -- Los pedidos de perdón por las culpas de los cristianos -- Los ejemplos de varios papas -- Es difícil conocer y juzgar -- Los criterios del evangelio -- SEGUNDA PARTE. DE LAS DIVISIONES AL DIÁLOGO ECUMÉNICO -- El ecumenismo y el primado del obispo en Roma -- La Iglesia de los mártires -- De hermano a señor papa -- El siervo de los siervos -- El fatigoso camino hacia la unidad de los cristianos -- Las primeras iniciativas -- Cismas, herejías y divisiones -- El encuentro en las naciones -- Los nacionalismos, más que las doctrinas, han dividió a los cristianos -- Europa abierta y Europa cerrada -- Absolutismo inglés y herejías -- Superar el cuius regio -- ¿Por qué los ortodoxos no aceptan el primado del papa? -- El imperio y las dos Roma -- La invasión musulmana -- El camino hacia la unidad -- ¿Por qué en Rusia prefieren más a los ortodoxos que a los católicos? -- Las contradicciones de una ley -- Peor que con los comunistas -- Fraternidad, no privilegios -- ¿Qué relaciones mantenemos con las Iglesias orientales' -- Cristianos desde el primer siglo -- Varias tentativas de unión -- La amenaza islámica -- Los anglicanos y sus sacerdotes -- ¿Se tendrá que renovar todo? -- La bula de León XIII -- La forma para la ordenación -- El procedimiento de la Iglesia Católica -- Los judíos y los católicos, persecuciones verdaderas y juicios sumarios -- Cifras exageradas -- El legendario Dominguito -- Un culto abolido -- ¿Los palestinos pueden afirmar que Jesús es uno de ellos? -- Anuncio y diálogo -- El Cristo histórico -- Adaptaciones litúrgicas -- Los problemas radicales de la cuestión palestina -- El Imperio Árabe -- Nacionalidades inestables -- Los daños del colonialismo -- TERCERA PARTE. TESTIMONIOS ENTRE LA CRÓNICA Y LA SANTIDAD -- El papa se enoja y los obispos lanzan cruzadas -- El anticlericalismo moderno -- Un torrente de calumnias -- La crítica constructiva -- ¿Cuáles son nuestras obligaciones hacia el Magisterio de la Iglesia? -- Señal e instrumento de Cristo -- El Concilio Vaticano II -- La conciencia individual -- ¿Por qué y cuándo la Iglesia es infalible? -- Ningún relativismo -- La fe de la Iglesia -- Cambia la formulación -- El Vaticano no es El Dorado que se cree -- El óbolo de San Pedro -- Las obras sociales -- Peregrino entre las comunidades locales -- ¿Qué queda de la teología de la liberación? -- Un continente en ebullición -- Intervenciones del episcopado -- La verdad del evangelio -- La sociedad abandona a los neonatos y la Iglesia los recoge -- Un fenómeno frecuente -- La dignidad de las mujeres y de los niños -- Una encíclica sobre el problema -- ¿La excomunión impuesta a Lefebvre tiene consecuencias sobre el alma? -- El poder de atar y de desatar -- Grave desorden -- El juicio final depende de Dios -- ¿Cuáles son los casos en que el creyente merece la excomunión? -- Unión y comunión en la Iglesia -- Distintas situaciones históricas -- los delitos previstos en el Código -- Los católicos y las asociaciones secretas -- Un derecho constitucional -- Las leyes masónicas -- Los criterios para discernir -- ¿Por qué un católico no puede ser también masón? -- Secretos, ocultamientos y desviaciones -- El juicio de la Iglesia -- Diálogo no quiere decir adhesión -- Los nuevos templarios: Recientes propuestas patéticas y peligrosas -- Vínculos con la masonería -- Racismo y suicidios colectivos -- No son cristianos -- La falta de escrúpulo de los laicistas y las fiestas anticlericales -- Carencia de ideas claras -- El poder temporal -- Un servicio que se brinda a la sociedad -- No es verdad que ser buen católico significa ser mal ciudadano -- Razones de Estado -- Los derechos del individuo -- Valores cristianos -- ¿Por qué ya no se habla de las indulgencias? -- El Jubileo del año 2000 -- Una ayuda para la conversión -- Parciales y plenarias -- La misericordia de Dios justifica la práctica de las indulgencias -- La parábola del hijo pródigo -- Reglas eclesiásticas impugnadas -- La línea del evangelio y los abusos -- ¿Es lícito el culto cristiano de las imágenes? -- Destrucciones y aceptaciones -- Entre el judaísmo y el paganismo -- El valor del arte -- ¿También entre los santos los privilegios? -- Cuando decidían los obispos -- De los ascetas a Salvo D'Acquisto -- Procedimientos cada vez más rigurosos -- ¿Por qué existen tantas categorías si todos estamos llamados a la santidad? -- Dimensiones personales y sociales -- Se apela a la autoridad del papa -- Desde el proceso hasta la canonización -- El camino de la santidad también está siempre abierto para los cónyuges -- Nobles, campesinos y mercaderes -- Para muchos el proceso está en marcha -- La dignidad del matrimonio.
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